23 oct. 2012



Recuerdo cuando llegabas de trabajar, no era muy tarde pero nosotras ya habíamos cenado y nos habíamos acostado. 

Yo cerraba los ojos y fingía estar dormía, luchaba contra el sueño con todas mis fuerzas esperando oír las llaves girando en el paño de la puerta de casa y luego dejarlas sobre el taquillón de la entrada para avanzar por el pasillo con tu respiración profunda y cansada. 

Escuchaba ya más cerca el beso en los labios que le dabas a mamá cuando la veías, le preguntabas por "las niñas" y entonces ya sí, entrabas con cuidado en nuestra habitación, tapabas a mi hermana, que a esas horas ya había dado mil vueltas y se había enroscado las sábanas por todo el cuerpo, y le dabas un beso en la frente. 

Luego sabía que me tocaba a mí, era mi beso de buenas noches. Sentía el olor a pintura, a sudor y a tabaco a medida que te inclinabas. Yo intentaba no caer en la tentación de abrir los ojos y echarte los brazos al cuello para abrazarte. Y entonces... sentía el beso que tenía el mismo efecto en mí que un dardo tranquilizante, antes de que te alejaras ya me había quedado dormida.Y era feliz.

8 comentarios :

  1. Algo tan simple y tan puro como es el beso de un padre, nadie debería quedarse sin el suyo.
    Besitos!^^

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  2. Qué gran, gran recuerdo. Precioso.

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  3. con qué facilidad has descrito algo de tanta dureza

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  4. y eso es lo que una persona necesita. amor.

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  5. Esa clase de recuerdos, son eternos, valen una vida entera.
    Precioso.

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  6. esto si que es una coincidencia. Tengo intacto este recuerdo que cuentas, leerte y revolcarme en él ha sido un hermoso comienzo para este jueves, de verdad.

    Además te leía en la caja oxidada, pero no sabía que este blog también estaba aqui.

    saludos

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  7. algo tan magico como un beso ....algo que no se pued eolvidar jamas..

    saludos

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