14 ago. 2014

Recuerdo viajes en metro, carreras por las calles vacías hasta tu casa y muchas lunas y turbulencias que cambiaron el mundo que me rodeaba.

Recuerdo el miedo a ser descubierta y la seguridad de que a pesar de todo no me importaba lo que sucediera porque estabas tú y todo era grande y brillante y nuevo.

Recuerdo un día en la playa y tus ojos muy cerca de los míos, tanto como tu boca, tus manos y tu cuerpo buscándome y encontrándome.

Recuerdo un paseo y un banco y un beso largo de esos que se dan con el alma y el deseo de los amantes que quieren arrancarse la ropa pero no pueden porque están rodeados de público.

Recuerdo muchas noches y muchas letras y muchas canciones que cuando hoy aparecen de repente me traen muchos más recuerdos y en todos estás tú y aquellos días.

Recuerdo el miedo, el pavor, la cobardía de dar un paso al frente que lo cambiara todo.

Recuerdo perderte y no entender qué había pasado y darme explicaciones falsas que me daban una fuerza que no tenía.

Y ahora recordaré encontrarte de nuevo con los años y la experiencia, sin miedo y con todo el tiempo del mundo por delante para seguir recordando pero ya no hacerlo nunca más sola.

5 comentarios :

  1. Mejor no hacerlo sola ni solo, la soledad es atroz.

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  2. los recuerdos sangran y curan, y hasta algunos laten de vida propia, y sí, mejor compartirlos, pero con alguien que lo merezca y no quiera desprenderse de ellos.

    (saludos)

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  3. Y fabricar nuevos recuerdos. Eso siempre, pero ya no sola.

    (sonrisa de elefante)

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  4. reencontrar a esa persona, eso sí debe ser lo mejor que te puede pasar en la vida. sin duda alguna.

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  5. Tenía que pasar entonces. En su momento, a su tiempo. A veces las cosas son así, afortunadamente :)

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